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Ninot indultat fallas 2014 Cervantes Quijote

Ninot indultat, fallas 2014. Fotografía de Jesús Signes.

“Puestos a elegir, prefiero morirme en fallas, así me ahorro el mal trago de sufrirlas”. Fue su epitafio final. Desde hacía muchos años lo tenía preparado junto con otros que fue escribiendo a lo largo de su vida. Además de resultarle divertido, le servía como ejercicio de escritura breve; y este era como un acto póstumo provocativo, rebelde y vengativo contra el conservadurismo de la sociedad valenciana.

Conociendo el carácter de sus paisanos, y que estos también eran conscientes de su animadversión por esas fiestas, sabía que se presentarían en masa con sus vestimentas y estandartes barrocos; envueltos en aromas de fritanga, alcohol y azufre; entre melodías de pasodobles con “masclets” de fondo; e incluso serían capaces de llevarle el “ninot indultat” para prenderle fuego junto con su cuerpo. Qué satisfacción le producía saber que sus sentidos ya no serían nunca más atormentados. ¡Presente en la fiesta sin ser molestado!

No fue nadie a su entierro, por no ir no fue ni el sepulturero; tuvo que enterrarse él mismo. La última “mascletà”, la del día de la “cremà”, a las dos de la tarde “com Déu mana”; resultó ser una explosión de júbilo por el final de las fiestas y el de sus días.